Antes de empezar a hablar de estos tipos de sustratos, es importante dejar en claro qué es un sustrato y cuáles son sus características especiales para las plantas de marihuana. Un sustrato corresponde al medio por el cual se pueden desarrollar las plantas, en este caso la planta de marihuana.

Un dato muy importante a saber es que la tierra o el sustrato para la planta de marihuana tiene otras necesidades especiales a las que se les debe prestar mucha atención, una de ellas es que lleva una mezcla de turbas, de perlita, fibra de coco y de humus, lo que brinda a la tierra condiciones especiales para que nuestras plantas de marihuana se puedan desarrollar de manera correcta con lo que necesitan.
Tenemos una gran variedad de sustratos o tierras para que elijas, todos ellos están diseñados específicamente para el cultivo de marihuana, y lo bueno es que pueden emplearse sin ningún problema tanto para la plantación de interior como para los cultivos que estén en el exterior.
Dos tipos de sustratos que te ayudarán en tus cultivos
Sustrato de baja fertilización: Light
Este sustrato es ideal para potenciar desde el comienzo el crecimiento de tus plantas a través de la utilización de fertilizantes líquidos, está abonado ligeramente. Esta tierra está pensada para aquellos cultivadores que pretenden tener más control sobre el proceso de crecimiento aplicando abonos líquidos.




Se usa mucho para plantas jóvenes, para esquejes y también plántulas, ya que al ser una tierra suavemente fertilizada, permite que las raíces y el crecimiento inicial sea mucho más rápido y con más fuerza. Esto es posible gracias a que la mezcla está compuesta para optimizar el drenaje en todo el medio, algo muy importante en el uso de sistemas de riego automáticos.
Light Mix tiene la ventaja de que se le puede proporcionar a la planta un poco más de fertilizantes, sin correr el riesgo de sobrecargar la tierra y de quemarla.
Sustratos fertilizados
Este tipo de sustrato consiste en una mezcla de tierra altamente pre-fertilizada desarrollada para crear un ecosistema micro activo completo. Tiene la fuerza suficiente que necesite la planta para que tenga un crecimiento exuberante sin requerir de ningún fertilizante agregado durante las primeras semanas de vida.
En nuestra tienda online podrás encontrar una gran selección de sustratos para marihuana donde elegir el que mejor se adapte a tus necesidades.
¿Qué sustrato escoger: light o abonado?
Elegir bien el sustrato es una de las decisiones más importantes al empezar un cultivo. No todas las plantas necesitan la misma cantidad de alimento desde el primer día, por eso conviene diferenciar entre un sustrato light, más suave y controlable, y un sustrato abonado, más cargado de nutrientes y pensado para plantas con mayor demanda.
La elección dependerá del momento del cultivo, del tamaño de la planta y de cuánto control quieras tener sobre la fertilización.
Elige un sustrato light si:
- Vas a germinar semillas o trabajar con esquejes recién enraizados.
- Quieres evitar excesos de nutrientes en las primeras semanas.
- Prefieres controlar tú mismo el abonado desde el principio.
- Vas a usar fertilizantes líquidos y quieres ajustar la dosis poco a poco.
- Cultivas plantas jóvenes, delicadas o variedades sensibles al exceso de comida.
- Buscas una tierra más suave, aireada y fácil de manejar.
- No tienes claro todavía qué tabla de fertilización vas a seguir.
Un sustrato light es ideal para empezar con seguridad. Al venir poco abonado, permite que la planta desarrolle raíces sin recibir una carga fuerte de nutrientes desde el primer momento.
Elige un sustrato abonado si:
- Vas a trasplantar plantas ya enraizadas y con cierto tamaño.
- Quieres que la tierra aporte otro tipo de alimento durante las primeras semanas.
- Buscas una opción más cómoda, con menos necesidad de abonar al principio.
- Cultivas plantas con buen ritmo de crecimiento y mayor demanda nutricional.
- Vas a usar macetas definitivas o trasplantes importantes.
- Quieres una base rica para cultivos orgánicos o de exterior.
- Prefieres empezar con una tierra más completa y reducir fertilizantes al inicio.
Un sustrato abonado es una buena opción cuando la planta ya puede aprovechar mejor los nutrientes. Ayuda a mantener un crecimiento fuerte desde el trasplante y reduce la necesidad de añadir abonos durante las primeras semanas.
